Ay amiga, debe ser la luna
Ay amiga, debe ser la luna
Ay amiga, debe ser la luna es el título de la muestra de dibujos Lolo del cisne en el Club. El Club es una espacio integrado por amigxs artistas que tienen talleres ahí. Se trata de una de esas casas en las que tenés que subir una escalera enorme para llegar a un salón inmenso, conectado a través de un pasillo con varios piezas que supieron ser habitaciones de una pensión. La casa está ubicada en el centro de Rosario y agrupa parte de la escena del arte contemporáneo de la ciudad, una escena, que vale decir, está en plena tensión con la política cultural pacificadora y de lavado de cara llevada a cabo por la Municipalidad. Durante la semana funcionan talleres, espacio de tatuaje y una marquería y, llegado el fin de semana, se convierte en un espacio de exposición, encuentro y fiesta.
Cada cierto tiempo, el salón principal se convierte en una sala de expo de lxs mismxs artistas que integran el club u otrxs invitados que se acerquen. Ese fue el caso del domingo 16 de agosto, Lolo participó con una serie de dibujos con aerógrafo invadiendo todo el espacio aéreo, figuras fantasmales, ángeles, oraciones escritas y lunas gigantes se mezclan por toda la sala como si estuviesen flotando alrededor de uno. Las piezas invitan a recorrerlas y apreciarlas con detenimiento mientras la noche de la ciudad se colaba por el pasillo camino a la cantina improvisada. No puedo evitar tocar la tela y descubrir que no está imprimada, Lolo dibuja sobre las telas sin prepararlas, hay cierta urgencia en una imagen que parecen no tener boceto y se avanza y arrepiente sobre el material.

Durante la muestra me crucé con lolo para felicitarlx y preguntarle si estaba contenta. Me contó que toda la serie la había hecho durante este año y que, a partir de su trabajo con el aerógrafo pensó en la posibilidad de hacer esta muestra en el Club. Quería experimentar un poco más con la herramienta hasta llegar a componer una imagen que le interesaba. Seguí mirando un poco más la muestra hasta que me saludó la Kande, artista integrante del Club, en esta oportunidad curadora casual de la muestra. Ella me contó que cuando estaba ayudando a Lolo pensaba en que las piezas se pueden ver como un conjunto de viñetas de una gran historieta, mientras unx sube la escalera se puede armar una especie de historia. Volví a recorrer las obras con una mirada mientras me hacía una confesión entre risas: su rol como curadora le fue asignada después de que hiciera un comentario al pasar sobre la distribución de las imágenes. Contagiado por su suerte, me detuve frente a una en particular que me hizo acordar a un formato de meme del que soy un poco fan.

